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Sin Rostro Miguel Ángel Omaña Rojas

12-Baktun. 19-Katun. 10-Tun. 5-Winal. 2.Kin
4-Acatl, 1-Xochitl, 3-Ehecatl
Mayo 25, 2003

Nuestra hermosa tierra tuvo 7,000 años de historia, de la cual nos enseñan en la escuela solamente los últimos 500 años. Nuestra educación, así como nuestra sociedad eurocentrica comienza la cuenta de "nuestra" historia desde la caída de Mexíco-Tenuchtítlan. ¿Y que pasó con los siete milenios de historia? Estamos predispuestos a ver la historia indígena como la "otra historia", y sentir esta tierra como "extranjera", tratando así de colocarnos dentro del pensar del invasor. En otras palabras, nos vemos como extranjeros en nuestra tierra.

Cuando los grupos norteños constituidos principalmente por naciones nahuas como los Mexíca comenzaron a adentrarse a tierras Toltecas, los mismos Toltecas los llamaban los Sin Rostro. La razón era porque los nahuas no traían consigo una memoria histórica, o remembranza de sus orígenes, por tal razón no tenían rostro metafóricamente hablando, y tenían que adquirir culturas ajenas como la Hñähñü o la Tlahuica.

De la misma forma, hoy el pueblo mexicano esta inmerso en la obscuridad total, nos hemos quedado Sin Rostro. En el año Yei-Calli (1521) los invasores comenzaron la destrucción sistemática de nuestro propio rostro. Destruyeron nuestras bibliotecas donde se albergaba buena parte de la historia, y la poca historia que sobrevivió al holocausto de la conquista fue trasquiversada horriblemente.

Lamentablemente el plan del español resultó, no solo nos arrebataron nuestro saber de 7,000 años, y no solo nos hicimos creer "alguien mas", sino que creemos en las mentiras que nos han llegado hasta nuestros tiempos. Colectivamente la sociedad piensa que los indígenas de aquellos tiempos (cuyo nombre correcto son Viejos Abuelos) piensan que sacrificaban miles de personas, que sacaban los corazones a las "princesas", que adoraban muchos dioses, que no usaban calzado, que eran iletrados, que eran machistas, que no conocían la rueda, que tenían "reyes", y como muchas veces lo puso Torquemada... que simplemente eran salvajes.

A pesar de que todas las últimas descripciones son totalmente falsas e históricamente incorrectas, nosotros nos asimilamos esta historia como nuestra "historia oficial" ya que pensamos como extranjeros, como "hispanos" o "latinos", y no como indígenas que somos. Al final de cuentas, por mas ancestros europeos que tengamos, descendemos de los Viejos Abuelos. Todos somos indígenas, somos Nican Tlaca (Los de aquí.) Le debemos respeto a nuestros venerados ancestros porque ellos nos obsequiaron algo verdaderamente espectacular... ¡su cultura! Así es, no importa si somos ricos o pobres, cultos o incultos, "indígenas" o "mestizos", todos nosotros somos dignos herederos de nuestra verdadera historia, la historia que aún no se cuenta y no hemos asimilado.

Así como Europa y otros lugares han tenido su época obscura, nosotros en Anahuac estamos inmersos en un Obscurantismo desde el momento en que nos borraron nuestra memoria histórica.

Las costumbres y forma de vivir de la sociedad europea (o la sociedad occidental) fueron impuestas sobre las naciones conquistadas, borrando cualquier trazo de autodeterminación, y estando así sujetos a los designios del español. Una vez borrado cualquier destello de nuestro glorioso pasado, nos hicieron creer que el español nos vino a "liberar", y nosotros engañados lo creímos y lo asimilamos como un hecho "histórico".

Estamos vagando en la penumbra, sin una cultura que podamos decir nuestra, una cultura que contenga elementos que hayan emanado de una necesidad social, cultural y política de nosotros... para nosotros.

Al no tener una cultura nuestra, agarramos la cultura europea, bajo el sistema colonial que aún vivimos. Seguimos pensando como europeos, y en el proceso nos identificamos como europeos, en un pensar europeo... eso es el pensar eurocentrico.

Vivimos bajo un esquema de vida colonial, impuestos con culturas y tradiciones extrañas e incluso nocivas para nosotros. ¿No han notado que cada vez mas nos es imposible gobernarnos? ¿No han notado como los problemas sociales siguen aumentando? ¿No han notado que día a día los jóvenes, enajenados por los sueños de una cultura ajena, se envician en el materialismo, lo que conlleva a llevar una vida descarriada? ¿No han notado que la brecha entre el campo y la ciudad es más grande? ¿No han notado porque la violencia y el desamor ha crecido en nuestra sociedad? Y esto no solo esta pasando en México, sino en todo Anahuac... incluido México, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

El culpable no es un gobierno, gobernante o partido político en particular. Los culpables somos todos. Nosotros somos los que vemos con ojos extranjeros, en vez de ver con ojos nuestros. Seguimos creyendo que la respuesta la vamos a encontrar en la izquierda o en la derecha, en el capitalismo o el comunismo. Pero en ninguna de estas esta la solución para nuestra sociedad, ya que estas son corrientes ideológicas que nacen de una necesidad occidental, para occidentales. Nunca formaron parte de la construcción cultural milenaria de Anahuac. Por eso ninguna corriente político-social extranjera va a germinar correctamente en nuestro pueblo.

Nosotros mismos somos los enemigos, por cinco siglos hemos construido nuestra propia prisión cultural, sin poder salir de la ignorancia que vivimos. Tenemos que destruir nuestro Rostro Falso, dejemos de creernos algo que no somos, y nunca seremos. ¿Cómo? Tenemos que observarnos en Tezcatlipoca (Espejo-Humeante), ese espejo nos dará el reflejo de nuestro enemigo que esta dentro de nosotros, y al encontrarlo, emprender la Guerra Florida contra nuestro enemigo interno: la ignorancia, la estupidez y la pereza.

Dejemos de buscar un Rostro en otras culturas y en otras civilizaciones. Seamos todos participes del gran despertar, del tan profetizado nuevo amanecer que se acerca para nuestro pueblo. Nuestro renacimiento será con tal brillo, que el mundo entero se beneficiará de nuestro despertar. ¡Tiahui! ¡Tiahui! ¡Vamos! Recuperemos nuestro Rostro, no tenemos que inventarlo de la nada, ya existe, y hay esperanza, las pirámides son la prueba de que nuestra verdadera cultura quedó oculta de la destrucción, dormitando, esperando a ser despertada.

La solución esta en volver a nuestras raíces, recuperar nuestras raíces, de otra manera nos seguiremos hundiendo en la obscuridad cultural que vivimos. Pero no se trata de engancharnos o retroceder ciegamente al pasado. Se trata de conocer y asimilar nuestro pasado, para iluminar hoy, el camino que nos llevará al mejor porvenir que más nos convenga como sociedad.

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